domingo, 24 de julio de 2011

E.ONEGUIN EN EL SODRE

EUGENIO ONEGUIN- SODRE – JULIO DE 2011

Desde el momento mismo en que se inauguro la sala ADELA RETA  del SODRE  se tejieron especulaciones sobre si seria o no adecuada para espectáculos operisticos. Se decia que la misma habia sido concebida como sala de conciertos solamente y que la acustica seria desfavorable a las voces, dificultando la audición de las mismas.
Esa especie ha quedado rotundamemnte desmentida con estas magnificas funciones de la Opera de Chaicovski. Yo habia visto la Opera en el Argentino de La plata, con exactamente los tres interpretes principales del 2do.elenco del SODRE  y con la misma puesta en escena. Y fue notorio
( los mismos cantantes lo confirman ) que la acustica del Teatro facilito la proyeccion de las voces. En La Plata hubo varias escenas del Primer acto donde se hizo difícil oir a algunos interpretes ( los que estaban detrás ) y al coro ( que la regie coloco bien atrás en el escenario ). Nada de eso ocurrio aquí. Claro ,la comparación nos favorece porque el Teatro Argentino es muy criticado por todos los cantantes en razon de su acustica, y ademas posee un escenario muy profundo donde si el regisseur no es muy prudente respecto de donde ubica a los cantantes, sus voces llegan con dificultad a la platea.
Mas alla de algunas objeciones que tengo a la peculiar concepción del director escenico que colecciono aciertos y divagues, fue un magnifico espectáculo y los dos elencos tuvieron un rendimiento ejemplar.
Tatiana fue alternativamente la soprano letona NATALIA KRESLINA y la soprano argentina DANIELA TABERNIG.. Son dos voces distintas. Mas potente la de Natalia, con un bellisimo centro, y facil llegada a los agudos si bien no es la parte mas atractiva de su voz. Daniela es mas lirica ( canta por ejemplo la  Margarita de Fausto ) con un centro menos potente pero con un luminoso registro agudo. Me gustaron muchisimo las dos. Ambas muy compenetradas dramáticamente,ambas totalmente solventes en lo vocal.Daniela saco partido de su timbre juvenil en la escena de la carta , que ademas remato con un rotundo y bellisimo  agudo. Kreslina en cambio uso el color mas dramatico de su voz para darle mas fuerza a la escena final, y al impactante agudo con que se retira de escena. Pero ambas estuvieron notables en las dos escenas mencionadas, con sus diferencias vocales. Tendrian que torturarme para que me quedara con una sola de ellas.
En Oneguin se alternaron el barítono uzbeco DIMITRY VARGIN y el argentino LUCIANO GARAY. Dimitry posee una de esas voces perfectas, esplendorosas que uno quisiera poder oir mas y mas. Canto impecablemente toda la obra. Interpretativamente quizas exagero un poco la frialdad del personaje en las primeras escenas, y tuvo una concepcion original de la escena final donde primero priman la seguridad de que se va a salir con la suya, luego la colera al constatar que no ha sido asi y recien al final en un breve pantallazo aparece el dolor. Luciano tiene una voz algo menos potente que su colega, pero con un bellisimo timbre tambien, totalmente solvente en todos los extremos de la partitura, musicalmente impecable y en lo interpretativo aporto un sutil trabajo tejido desde dentro, que culmino en una desgarradora escena final,totalmente destrozado. En suma dos interpretaciones valiosisimas.
Lensky estuvo magníficamente interpretado por PEDRO ESPINOZA, chileno y MARTIN NUSSPAUMER, uruguayo radicado en EEUU. Pedro es mas experiente y se nota. Tiene un absoluto dominio de su voz que maneja con gran inteligencia y sentido del estilo, un bellisimo timbre y una extensión que alcanza comodamente las exigencias del papel ( si bien tanto el como su colega tuvieron alguna dificultad en la transición hacia los agudos de la escena inicial con Olga ). Pero Nusspaumer tiene un voz particularmente atrayente con un buen registro grave que utiliza expresivamente y ademas un uso expresivo de la mezza voce que alcanzo su culminacion en la segunda estrofa del aria dicha en un susurro con un efecto estarrecedor.
ELENA BELFIORE, bellisima mujer, con una bonita voz que no se si realmente es de mezzo o de una soprano grave, tuvo toda la gracia y la belleza vocal  para su Olga. GUADALUPE BARRIENTOS  en el mismo papel se desenvolvio con particular gracia y ratifico que se trata de una de las voces mas importantes de su cuerda de la region. Gran debut y espero que retorne con frecuencia.
GUILLERMO PRILASSNIG  canto con timbre agradable y seguridad  el aria de Gremin llegando con facilidad al grave final del aria. GUSTAVO BALBELA  fue un Gremin abaritonado, lo cual redundo en una belllisma linea de canto para toda el aria, que se oyo mucho mas brillante y sonora que otras veces, pero en compensación el grave final fue poco audible.
GRACIELA LASSNER y STEPHANIE HOLM  encararon el ingrato papel de Larina, agravado en la versión por una marcación que las obliga a  asumir demencia y hasta a un desnudo parcial totalmente innecesario. Lassner volvio a demostrar como actriz y como cantante que no hay papeles pequeños.
RAQUEL PIEROTTI un orgullo de la lirica nacional en el exterior y RINA BAFFA una de las voces locales mas importantes en el registro soprano dramatica-mezzo se aplicaron con sus talentos a dar vida a la nodriza, un papel ingrato si los hay por el tipo de musica que tienen que cantar , levemente disonante, y por tener que estar todo el tiempo en escena registrando en contraescenas todo lo que ocurre a su alrededor.
Muy bien cantados los TRIQUET  de GERARDO MARANDINO y  de RAUL PIERRI  que ejecutaron con total solvencia la absurda marcación que les impuso la regie.
Magnifica la actuación del coro con una belleza sonora y una precision que hizo pensar que toda la vida cantaron esta opera. La orquesta me parecio algo anemica en el rubro cuerdas, tan capital en Chaicovski.
Muy buena la concertación de LUKASZ BOROWICZ que supo ensamblar todos estos elementos encausandolos hacia un final feliz.
La regie de MICHAL ZNAMIECKI  me parecio contradictoria, con momentos muy buenos y otros francamente objetables.
Hubo grandes momentos como la aparicion en las paredes de la carta que esta escribiendo Tatiana o  la escena previa al duelo en que aparece un gran mural con un texto de Lensky en el que las letras van cayendo poco a poco como hojas secas mientras el canta su famosa aria, y terminan convirtiendose en copos de nieve.
Hubo desaciertos mayusculos :
-Tatiana durmiendo al aire libre en medio del bosque
-Oneguin entrando en el “cuarto” de Tatiana y sentandose en su cama para deolverle la carta
-Triquet convertido en un viejo lascivo con gestos obscenos incluidos
-Tatiana recibiendo semidesnuda a Oneguin en su casa, para rechazarlo

Y finalmente el agua. Dicen que representa el corazon de Oneguin que se deshiela. Era necesario para ello hacer chapotear a todo el elenco sumergido en un charco ¿? No bastaba por ejemplo con el efecto vistoso de la araña que gotea ¿? A mi me parecio una idea desafortunada que perjudico gravemente la escena final de la Opera.

La escenografia que me parecio horrible en La Plata aquí me resulto atractiva. Explico la diferencia quizas en la diferente disposición de los elementos a que obligaron las diferentes dimensiones de los respectivos escenarios, pero sobre todo a los fantasticos efectos luminicos que creo no funcionaron adecuadamente en las dos funciones que vi en La Plata, llegandose por ejemplo a un apagon total durante el aria de Tatiana que tuvo que cantar una parte de ella a oscuras.
Y me parecio excelente la escena inicial del ultimo acto, con el telon trasparente y el cuerpo de baile ejecutando una danza agresiva que acosa a Oneguin como si se tratase de fantasmas, , un efecto de intenso dramatismo, buscando el cual quizas surgio lo del agua. Pero debio de haberse descubierto un metodo para que no invadiera las escenas posteriores, arruinandolas.
Posiblemente soy un mal pensado, pero el hecho de que el Director Musical haya salido a escena a saludar , vestido con su traje oscuro y unas contrastantes botas blancas, me parecio una muda protesta contra el absurdo..
Por ultimo, para cerrar con un elogio estos apuntes, me parecio excelente el rendimiento de los jóvenes bailarines que ejecutaron las danzas, especialmente en la obseswiva escena antes descripta en que debieron exhibir un gesto adusto y tenso. Si lo visto es una muestra adecuada esta muy bien garantida la continuación del Ballet Nacional cuando llegue el momento del cambio generacional. 

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