domingo, 5 de junio de 2016

il signor bruschino- teatro roma



IL SIGNOR BRUSCHINO- OPERA DE GIACOMO ROSSINI
LIBRETTO DE GIUSEPPE MARIA FOPPA, BASADO EN ALISSAN DE CHAZET Y E-T MAURICE OURRY
DIRECCIÓN MUSICAL- ULISES MAINO
DIRECCIÓN ESCÉNICA JULIAN GAREES
COMPAÑÍA SOL LIRICA
TEATRO ROMA AVELLANEDA

En el inicio de su fructífera y prolongada carrera,que a la inversa de tantos otros autores fue interrumpida por una decisión suya de no componer más y no por la salud declinante, Rossini escribió una serie de obritas menores como esta que el califica de farsa jocosa, y que está emparentada con  títulos anteriores como LA SCALA DI SETA,L INGANNO FELICE, LA CAMBIALE DE MATRIMONIO,LA PIETRA DEL PARAGONE, LA OCCASIONE FA IL LADDRO. Son pequeños scherzos, con los cuales Rossini va perfeccionando su oficio escénico y donde exhibe ya el increíble talento melódico, que habría de alcanzar hitos en sus obras de madurez.
Bruschino es la octava y última de estas operitas, y es el paso previo a la composición de nada menos que TANCREDI, ya una de las obras fundamentales del autor.
Por eso es una buena idea reponerla y máxime cuando se la hace con  los méritos exhibidos aquí por la Compañía del Sol.
La regie hizo un buen uso del escenario reducido del TEATRO ROMA y lo amplió utilizando todos los pasillos del teatro para desarrollar la acción.  Todos los cantantes involucrados colaboraron con entusiasmo y simpatía, con lo que la obra transcurrió con fluidez y algunos momentos de comicidad.
El muy joven director ULISES MAION  dirigió con mano segura y leve una ágil ejecución de la partitura, contribuyendo efectivamente al cima de la obra.
Fueron muy acertadas las composiciones de MATÍAS KLEMM, LETICIA LIEVA, CECILIA PEREZ SAN MARTIN Y RAMIRO PEREZ.  GABRIEL VACAS hizo una buena creación de su atribulado galán y cantó  correctamente ( desde el pasillo ) su difícil aria inicial, a la cual aligeró de algunos agudos más comprometidos.
COSTANZA DIAZ FALU reiteró la excelente impresión que dejó como Musetta en La Plata, con una buena composición actoral y una deslumbrante ejecución de la terrible aria que Rossini le adjudicó a su parte , que por contener todas las dificultades imaginables es más bien un  examen de canto.
Costanza impactó con su registro agudo, su coloratura, sus pianísimos, los staccatti, y toda la parafernalia técnica que Rossini colocó en esta la más difícil aria de la Opera.

Quien ha visto a JUAN SALVADOR TRUPPIA  en sus notables papeles dramáticos se llevó una sopresa por la calidad de su desempeño actoral como actor cómico en una arrolladora, brillante actuación.  Vocalmentde casi diría que pecó por exceso porque pese a que hizo todo lo posible, fue inevitable percibir el contraste entre su voz de un volumen que pide Verdi y la más mesurada de sus ocasionales acompañantes.



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