martes, 15 de noviembre de 2016

OPERA FILMADA-CAPULETTI DESDE BARCELONA

OPERA FILMADA

LOS CAPULETOS Y LOS MONTESCOS

OPERA DE VINCENZO BELLINI –LIBRETTO DE FELICE ROMANI

DIRECCIÓN MUSICAL RICCARDO FRIZZA

REGIE – VINCENT BOUSSARD

ESCENOGRAFIA-VINCENT LEMAIRE

VESTUARIO –CHRISTIAN LACROIX

CORO Y ORQUESTA DEL  TEATRO DEL LICEO-BARCELONA
 COPRODUCCION  DE LA OPERA DE SAN FRANCISCO, LA OPERA DE MUNICH Y LA DE BARCELONA





2016 
Los cines Alfa Beta que se caracterizan por mantener una programación de buen nivel artístico  y presentar varios festivales con cines de cinematografías que no suelen llegar con facilidad al Uruguay de hoy  ( cine judío, cine alemán,cine brasileño ) han comenzado a presentar también un ciclo de Operas filmadas, del cual este es el último título en 2016, pero se anuncia que continuará en el 2017. A la inversa de los ciclos del Met, estos títulos , que provienen en general de Teatros Europeos de primera línea no se presentan en vivo y en  directo sino tiempo después de haber sido filmados, y en muchos casos los films han sido exhibidos en Europa en salas cinematográficas con un sistema similar al de los estrenos normales de cine.
La presente versión se destaca por la presencia de dos grandes intérpretes vocales PATRIZIA CIOFI y JOYCE DI DONATO. Ciofi hace gala de una exquisita mezza voce y canta casi todo el tiempo valiéndose de delicados pianísimos que son realmente conmovedores cuando se proyectan hacia la estratósfera aguda. Es una intérprete sensible, si bien  aquí es muy difícil determinar hasta donde estamos viendo su interpretación o la muy peculiar concepción del personaje que tiene el director de escena de lo cual hablaré más adelane. Lo cierto es que se la ve gesticular demasiado, y vagar por el escenario oscilando entre el autismo ( su reencuentro con Romeo en el que canta AL FIN TE REVEO se produce con ella dándole la espalda y mirando la pared ) y la locura directa. De cualquier manera oírla es un placer y una emoción y uno llega a lamentar que no sea una versión de concierto.
A sulado JOYCE DI DONATO está espléndida y cuesta imaginarse un Romeo a su altura ( GARANÇA QUIZÁS ), con su bellísimo timbre vocal, su absoluta seguridad en todo el registro y sus potentes graves que no cambian de color en relación al resto de la voz. Es además una artista compenetrada emocionalmente con   lo que hace y tiene algunos momentos conmovedores ( el dúo con el tenor, en el cementerio, es claro,  y toda la escena final pese a la peculiar marcación de la regie con un par de frases angustiantes como  el RESTAR IO DEGGIO ETERNAMENTE QUI , o  el RAMMENTA IL NOSTRO AMOR donde las lágrimas reales aparecieron en su rostro. Una gran interpretación pese al contexto poco favorable. Baste decir que la bellísima escena del cementerio con el duelo a espada entre tenor y mezzo fue transformada en una escena de enfrentamiento a  puñetazos con puños de hierro.
El resto del elenco, coro  orquesta y dirección musical  incluídos no pasaron de lo correcto sin dejar ninguna impresión en particular, salvo los perfectos agudos extremos del tenor. El público muy sutilmente ovacionó sonoramente a ambas cantantes y dispensó un aplauso de cortesía al resto.Menos suerte tuvo el equipo escénico que según comenta la prensa fue impiadosamente abucheado.
La  brillante pareja protagónica merecía otra compañía más convincente, pero sobretodo no merecía una dirección escénica ,  escenografía y vestuario tan espantosos.
La escenografía es prácticamente inexistente : apenas unas paredes grises con  algunas proyecciones borrosas, o  escalinatas que llevan a ninguna parte, y en la única escena en que algo aparece en escena uno pediría que lo sacaran : un enorme lavabo de toilet semi despegado de la pared al cual debe subirse la soprano y cantar su aria inicial del primer acto. La soprano fue muy castigada por los vestuaristas ya que la mayor parte del tiempo canta descalza y vestida solo con un camisón que por otra parte es tremendamente abultado en la zona de sentarse haciéndola lucir sencillamente ridícula. Para no quedarse atrás las damas del coro lucen unos vestidos de todos los colores y en una de las escenas aparecen cada una de ellas con una flor enterrada en la boca, por lo que para cantar deben retirarla.
Los hombres están más sobrios pero llevan unos enormes moños del tipo escolar blancos, que en algunos casos sobrepasan la cintura.
Los movimientos no pueden ser más ilógicos como en toda la primer escena en que el coro entra y sale, se agrupa y se dispersa sin ningún motivo aparente.

Y el  golpe de gracia es  la escena final en que Romeo levanta el cadáver de Julieta tirándole de la mano, y éste se alza y queda inmóvil en pie. Luego Romeo muere también en pie y  Julieta vuelta a la vida muere inexplicablemente (porque  no se ve en ningún momento que haga algo para a tal fin ) y   ambos cadáveres comienzan a caminar lenta y mecánicamente por la escena mientras los demás comentan sus muertes. Un  verdadero horror.

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